Escuela del vino

Nociones de cata de vino

Nociones de cata de vino

Degustar: gustar con atención para apreciar y expresar las cualidades y los defectos del vino.

Según el maestro Peynaud, la cata es estudiar, analizar, describir, definir, juzgar y clasificar.

Como es un análisis realizado con los sentidos (boca, nariz y ojos) está sujeto a una cierta subjetividad: influye nuestro estado de ánimo, la calidad media de las muestras analizadas y la cantidad de vinos que hayamos catado.

Distinguimos dos tipos de cata:

  • La cata hedonista, en la cual nos recreamos en el placer que nos produce la ingestión de un buen vino. Es la que practicamos habitualmente con los amigos.
  • La cata técnica, en la que encontramos un espíritu crítico más desarrollado, y que trata de estudiar y describir la totalidad de las reacciones sensoriales que produce un vino, intentando explicarlas basándonos en el conocimiento enológico que poseemos («cultura» enológica del catador).

Existen una serie de reglas a la hora de catar, que limitan de alguna forma la subjetividad antes expresada:

Reglas para el catador

  • Estar en buena forma (sin cansancio, catarro, dolor de cabeza...)
  • No comer durante la cata. No olvidemos que el viejo dicho “se la dieron con queso” alude al hecho de emplear la ingesta de queso para vender vinos defectuosos. Todo lo más, un poco de pan.
  • Ingesta mínima de vino, con el fin de evitar la fatiga etílica y mantener el espíritu crítico hasta el final de la cata.
  • No usar perfumes ni fumar.
  • Entrenarse regularmente para refrescar la memoria.
  • Estar relajado.

Reglas sobre el entorno

  • La sala tendrá una buena iluminación. Si la luz es artificial, la temperatura de color será lo más natural posible (nada de fluorescentes verdosos mortecinos).
  • Además, esta sala estará bien ventilada, fresca (el vino tiene alcohol y nos da sensación de calor), y sin olores extraños (tabaco, frituras, ambientadores, etc).
  • Catar siempre en copa adecuada, transparente y sin olores extraños. Ante la duda, envinarla.

Cada individuo es diferente: para un mismo estímulo, las respuestas de dos personas pueden ser dispares (debido a una diferencia genética).

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