Un territorio inigualable
Descubre la D.O Navarra, una región única donde la diversidad de paisajes y climas da vida a vinos excepcionales, reflejo de siglos de tradición y autenticidad.
La autenticidad de la Garnacha.
Con algunos de los viñedos más septentrionales del país, la localización privilegiada de Navarra en el norte de España, transfiere a sus vinos una frescura única e inconfundible, transversal en todas las elaboraciones de esta Denominación de Origen. La Garnacha, variedad más emblemática de la D.O. Navarra, aporta autenticidad al territorio. Es el hilo conductor que une todas las subzonas de esta Denominación, llevando consigo la esencia de la región. Esta variedad, presente en la región desde los siglos XVII y XVIII, comenzó a ganar protagonismo a finales del XIX gracias a su notable resistencia a enfermedades como el oídio. Según un estudio de EVENA (Estación de Viticultura y Enología de Navarra), las primeras menciones documentadas sobre la Garnacha en Navarra se remontan a 1746. Una virtud única de la Garnacha es su capacidad para reflejar el carácter del territorio donde crece. Es una variedad capaz de capturar y expresar las diferencias entre los distintos parajes y particularmente, en Navarra se adapta de manera excepcional a todas las zonas de producción, realzando su tipicidad y diferentes personalidades.
Navarra, la región del rosado por excelencia
Cuando hablamos de rosados, la D.O. Navarra tiene el protagonismo absoluto. Es el origen de este color en España y líder del mercado con orgullo. Los rosados D.O. Navarra destacan por su frescura y versatilidad, características que los hacen irresistibles. La mayoría se elaboran con Garnacha Tinta, utilizando el tradicional método de sangrado, un sello de diferenciación que los distingue y eleva su calidad. Con una tradición que la respalda, Navarra no solo domina la elaboración de rosados jóvenes; también abandera la creación de rosados con crianza dotados de capacidad de guarda, dando lugar a vinos elegantes y genuinos que se convierten en aliados gastronómicos perfectos y sorprendentes.
Navarra, un viaje de transformación. ¡Dos décadas de revolución!
En las últimas décadas, el vino D.O. Navarra ha vivido una auténtica revolución que lo ha llevado a un lugar destacado en el panorama vinícola nacional e internacional. Autenticidad, tradición histórica, innovación y pasión son los principales ingredientes de esta metamorfosis, que no deja de sorprender con proyectos de vinos y bodegas realmente interesantes.
El cambio comenzó en los años ochenta, con la llegada de variedades foráneas como la elegante Chardonnay en los blancos, y las sofisticadas Cabernet Sauvignon y Merlot en los tintos. Estas nuevas variedades se integraron a la perfección con las tradicionales Viura, Tempranillo y la emblemática Garnacha, verdadera protagonista de la región. Esta fusión de tradición e innovación abrió las puertas a vinos con nuevas expresiones y personalidades.
En los noventa, un grupo visionario de bodegueros, bodegueras, enólogos y enólogas tomó las riendas para cambiar el rumbo del vino D.O. Navarra. Apostaron por la calidad, la experimentación y un enfoque revolucionario, equilibrando modernidad y respeto por el origen y las raíces. Estas personas pioneras trajeron aire fresco, marcando el comienzo de un movimiento enológico que sigue escribiéndose.
Hoy, Navarra es un hervidero de proyectos únicos y bodegas que exploran el terruño con respeto, orgullo y creatividad. El origen y el vínculo con la tierra son el alma de los vinos actuales, reflejando la esencia de una región que nunca deja de evolucionar.








