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5 claves para dar en el clavo

5 claves para dar en el clavo

18 diciembre | 2015

Llegan las fechas más especiales del año: las navidades. Unas fiestas que nos brindan muchos momentos en los que disfrutar con los nuestros, de nuestros vinos. En este post, descubirás cinco fáciles claves para dar en el clavo y hacer de tus “momentos de vinos”, un auténtico placer.

- En el bar
Es fin de semana, o un día de fiesta, por ejemplo, el 21 o quizás, el 25 de diciembre y por fin, puedes disfrutar de la hora del aperitivo, porque no trabajas, porque te lo mereces. Has quedado con unos amigos que hace tiempo que no ves y te diriges al centro de la ciudad o a la parte vieja, en definitiva, a aquellas zonas en las que recorrer dos o tres bares requiere andar una distancia de unos pocos metros. Son las 12,30 horas y tienes el estómago en los pies. Así que has decido compartir unos pinchos o unas tapas. Para este momento, lo ideal es elegir un vino rosadoque combinará seguro con la gran mayoría de los picoteos. Eso sí, fíjate bien que el vino rosado sea servido en condiciones: en una buena copa, en su temperatura justa, fresco y en su añada correspondiente. Es la regla de oro, el rosado joven, sin crianza, está en su mejor momento de consumo en la añada anterior al año en curso. Por ejemplo, en 2016 sería ideal pedir los rosados de 2015. Si ese rosado está elaborado sólo con uva tinta, como es la Garnacha, repetirás, seguro.

- En casa
Es el momento de recibir invitados en casa. Vienen unos amigos y te has encargado de elaborar la cena. Un recibimiento con una copa de vino blanco, es una gran acogida. Por ejemplo, un vino blanco elaborado con la variedad Chardonnay seguro que provocará la conversación. En el momento de sentarse en la mesa, un divertido planteamiento es ofrecer diferentes vinos en vez de servir varias botellas de la misma marca. Todo depende del menú, pero hay que considerar que normalmente se empieza a comer con los vinos más ligeros y jóvenes, blancos, rosados y tintos para según avanzan los platos, degustar vinos más complejos y con más meses de crianza. Es un buen detalle terminar con un rico vino dulce de Moscatel de Grano Menudo.

- En el restaurante
En Navidad se suceden las comidas y cenas en restaurantes con amigos, con familia, con los compañeros del trabajo… Y siempre se repite la misma ceremonia. El camarero ofrece la carta de vinos, la deja en la mesa y nadie se atreve a abrirla para elegir un vino. Quizás la carta te la pongan en las manos y no tengas más remedio que seleccionar un vino que sea del gusto de todos los paladares y que pueda acompañar a los distintos platos que ha elegido cada uno. Ante todo, mucha calma, respira y cuenta hasta diez y adéntrate en ese maravilloso mundo vinícola en papel. Consulta a los comensales y elige por lo menos dos tipos de vino: blancos, rosados para los entrantes y un tinto para los segundos platos, por ejemplo, es una gran opción. En la carta se indicarán las añadas, busca las denominaciones y mira las variedades de uva. Si todo esto te provoca una situación de tensión, pide consejo al sumiller. Presta mucha atención al precio de las botellas que te pueda ofrecer, porque podrías tener alguna que otra sorpresa. Todo es mucho más fácil si la mesa completa pide el menú degustación.

- De invitado
Te han invitado a cenar a casa de unos amigos y quieres agasajar a tus anfitriones. Una gran opción es encargarse del vino porque es un gran regalo para compartir y quitas una tarea a aquellos que te van a recibir. Por favor, sé generoso, si llevas vino, llevas vino, no te quedes corto porque si se da esa situación se genera una tragedia, ¡os quedáis sin vino!. Debes pensar en que de una botella se pueden servir 8 copas o bien que una botella es para cuatro personas en una comida. Así que si sois más de cuatro y queréis disfrutar de una única referencia de vino, por lo menos, regala dos botellas del mismo vino. En esta ocasión, si se desconocen los gustos de tus amigos, elige un vino tinto. También puede ser que quieras sorprender con vinos especiales o bien, con los que has comprado en tu última visita a una bodega.

- En familia
¡Qué momento tan difícil!. Es Nochebuena, te has venido arriba, cenáis en casa de tus padres y le has prometido a tu madre que te encargas de llevar los vinos. Además, lo sabes, ese cuñado que se tira el rollo y lo suyo es todo postureo, va a criticar tu aportación. En esta ocasión, el objetivo prioritario es: “callar a tu cuñado y hacer que todos disfruten mucho más de la cena”. No te detengas, infórmate del menú que probablemente es el que llevas comiendo desde niño. Piensa en un vino rosado que os sirva para ese primer momento en el que dais los últimos toques a la cocina. Una vez sentados en la mesa, propón vino blanco para los entrantes y un blanco con crianza para carnes blancas, por ejemplo. Elije tintos especiales, de los que te emocionan. Es importante que cuides mucho las temperaturas. El mejor vino tinto si está caliente… no gusta a nadie y también, el mejor vino tinto si está demasiado frío, ni se percibe, ni se disfruta. Para el postre, un dulce, pero no desdeñes el poner el broche de oro con una copa de tinto para atacar al chocolate.

En este vídeo, del programa “Me importas tú” de Navarra Televisión, la enóloga Concha Vecino nos da valiosos consejos para afrontar el maridaje en Navidad.

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